Escuelas chilenas a la vanguardia

Chile puede que sea un país tercermundista de América Latina, pero sin duda alcanza altísimos niveles de desarrollo, no sólo financiero e industrial, sino también social y tecnológico. Uno de los más recientes logros del país fue incluir en la educación pública un curso de diseño web como parte del currículo que deben completar los estudiantes menores de 18 años de forma obligatoria para graduarse del bachillerato. Esta iniciativa, proveniente de un profesor, ha sido muy bien acogida por el estudiantado, que se muestra interesado y dispuesto a aprender.

La idea surgió como respuesta a la creciente necesidad de habilidades informáticas un poco más complejas que el PowerPoint o el Microsoft Access en el mercado laboral. Un estudio previo confirma que aquellos alumnos que aprueben la nueva asignatura tendrán mayores posibilidades de obtener un trabajo al primer o segundo intento. Mucho más que las estadísticas actuales que indican que al graduado de bachillerato le toma más de cinco intentos encontrar una plaza laboral.

Esta es una de las razones que motiva y emociona tanto a los estudiantes, ya que en la actualidad encontrar trabajo se hace cada vez más engorroso. Además, aplicado correctamente, el curso promete enseñar a crear aplicaciones y programas, lo cual va un paso más allá del simple diseño de páginas web. Sería estupendo si los estudiantes contaran en su currículum con este tipo de habilidades, ya que aunque muchos lo estudian por su propia cuenta, no es lo mismo un curso certificado por una institución educativa que ver unos videos en internet.

La primera graduación de estudiantes aventajados tendrá lugar en el 2019 en todo el país, y un año más tarde se podrán evaluar con resultados sólidos la eficiencia de esta novedosa iniciativa. Por ahora solo queda elogiar a sus promotores y esperar comprobar su efectividad.